De visita en Buenos Aires, mi tía Julia trajo un regalo especial
de Australia. Me avisa que si no me gustaba que de entrada le dijera que no,
que no se ofendería. “Debe ser una remera” pensé hacia mis adentros.
De repente saca una bolsa de la valija, me la da y era bastante
pesada. Saco el regalo que tenía en su interior y me encuentro con la sorpresa
de que era un… ¡NUTELLA, FRASCO GRANDE
CON MI NOMBRE! ¡DECÍA “WALTER” EN LUGAR DE
NUTELLA! Un regalazo la verdad.
Para quienes lo conocen al Nutella, sabrán lo rico que es. Este no
difería en su sabor, excepto por ese toque que le da, por un lado que lo hayan
pensado para uno. Y por otro lado que, como aquel viejo programa de Maru
Botana, tenga “Sabor a mí”.
Gracias Wally
Gracias Wally
Lo he probado y es muy bueno,si a uno le gusta las avellanas y el chocolate.hoy ese frasco grande esta muy caro , igualmente lo compramos en algunas ocasiones.el frasco chico es estrambótico,mi madre prefiere al grande pues este franquito chico tiene una forma currada que uno no alcanza a sacar bien.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar