Mauro Moschini, el rionegrino poeta de la toma, quizás mi máxima influencia literaria, aquel que me ha guiado en mis lecturas desde mi más temprana edad, ese que me inunda con su sabiduría en cada encuentro, quien me hace pensar en lo que llamamos literatura y llena mi ser de interrogantes que sin él no existirían en mi mente, es sin duda la persona que conozco que mejor maneja el lenguaje, y no lo digo porque sea mi amigo, lo digo porque yo, Naná, soy así: lo siento.

