En el día de hoy hablaré de algo de lo que no suelo hablar porque a mi parecer no entra dentro de la categoría de golosinas. Pero, comenzó el calor y en estas ocasiones si queremos algo dulce la verdad, lo acepto, no existe mejor opción que un buen helado.
Quiero contar que siempre tuve una heladería favorita: Monte Olivia, conocida heladería del barrio de Villa Devoto donde nací y me crié. Heladería que he defendido con uñas y dientes por comercializar el mejor mousse de dulce de leche y el mejor sabor marroc de la historia y en la que incluso me he sacado las fotos para mi álbum de 15. Pero al día de hoy las cosas han cambiado sus precios son inaccesibles para mi bolsillo y su calidad por más que se esfuerzan, ya no es la misma.
Es por eso que decidí darle lugar a algo nuevo, dejando mi tradición atrás, y he encontrado una heladería artesanal que me representa mucho más tanto por su estética cuidada como por sus sabores originales, muchas veces tildados de exóticos, heladería que elijo hoy como mi preferida. OCCO HELADOS : en pleno crecimiento con dos sucursales en Palermo, una en Urquiza y una en mi querido barrio de Villa Pueyrredón, ofrecen helados artesanales de sabores originales elaborados con ingredientes de excelente calidad (y eso se nota a la primera cucharada!). Sí! Allí podemos encontrar sabores yo diría revolucionarios como: chocolate con naranja y cerveza, manzanilla y coco, zapallo y curry, también sabores clásicos a los que les dan giro novedoso: super sambayón (con frutos rojos y almendras), chocolate picante, kindovo (con kínder), naranja (con zanahoria y pomelo) y así podríamos seguir horas.
Con un aire de renovación permanente en el marco de un mercado que se esfuerza por recrear la tradición, Occo propone una alternativa novedosa y singular combinando tradición, calidad y originalidad, sorprendiendo con helados buena onda a niños, jóvenes, adultos e incluso ancianos quienes afirman: ¨exquisito este helado, che.”
Recomiendo!
Hoy en Estilo Naná tenemos el agrado de contar con la presencia de Violeta Castillo, una artista que admiramos un montón! Gracias Violeta por darnos tu visión sobre el mundo de las golosinas, colaborar con nuestra dulce comunidad y por regalarnos tu música.
Quienes quieran oír sus bellas y melodías pueden ingresar a:
Conocí a Juan Vegetalallí por el año 2012. Yo salía de correr la maratón "Chicas en rollers" de Farmacity y me metía en un local de ropa usada donde se llevaría a cabo un concurso de Tortas Creativas para el cual había trabajado durísimo. Como siempre en mi afán de innovar y así sorprender al público había elaborado cupcakes con forma de helado dentro de vasos de helado (comestibles) rellenos con masa de torta. Pero no alcanzó. Cuando comencé a exhibir prolijamente mis helados junto a las otras tortas - sudada y en patines-, se acercó un joven y me dijo: "eso no es una torta: estás descalificada."
Intenté explicarle que concep-tualmente se trataba de una torta dado que estaban hechos con masa de torta, pero fue en vano. ¿Quién es él? pregunté. Su nombre era Juan Vegetal y automáticamente lo ubiqué en mi lista de enemigos, casi sin conocerlo. Pasaron los años, la gente comenzó a nombrarlo, su obra empezó a difundirse más y más, estaba en todos lados y comenzó a llamar mi atención. Es bueno pensé, debo separar obra de autor y superar este drama fabricado. Ya fue. Y así como dicen "el tiempo lo cura todo" pronto mi resentimiento hacia él se fue esfumando. Cinco años tuvieron que pasar para que pueda decírselo en la cara, no había opción. Estábamos disfrutando del lujoso cocktail de una moderna editorial y se lo dije. El se rió pero no se acordaba. Luego me dijo: ¡Pero no era una torta! En ese momento entendí que quizás me había equivocado y que era momento de reconciliarme con todos los enemigos imaginarios.
En fin, una historia con final feliz. Juan Vegetal en Estilo Naná. Probablemente una de las entrevistas más divertidas que se podrán leer en este blog.
¡Gracias Juan!
♥ IMPORTANTE ♥
Para ver su trabajo pueden hacer click aqui Y para ayudar a que saque su segundo libro "Ciber-city" via ideame pueden ingresar aqui
¡Hasta la próxima! Cariños, Naná
ESTILO NANÁ ENTREVISTA A JUAN VEGETAL
1. ¿Qué relación tenés con las golosinas?
¡Muy buena! El
amor comenzó cuando niño me compraban los paquetes de Sugus con juguete. Y con la comida chatarra en general también, los
uso como droga para mi estado de ánimo. Es increíble como me cambia el humor.
2. ¿Cuál es tu golosina favorita?
Tengo mis
momentos, ahora diría que es la viborita de Mogul acompañada con Fanta, también
cuando encuentro: los Fizz.
Esas en sabor.
pero conceptualmente me parece que el Lengüetazo es la mejor golosinapor su
diseño, nombre, packaging, ¡todo! menos el sabor que no me ceba tanto...
También el
huevo Kinder con sorpresa en su momento me pareció revolucionario.
Spiderman viste traje de papelitos de Sugus x Juan Vegetal
3. ¿Cuáles te
parecen que son las 5 golosinas más representativas de tu generación?
Justificar con una sola palabra.
Soy del 91. Push pop (tecnologico) Crazy dips (¡explosivo!) Pete (polémico) Dinovo
(dinosaurios) Puaj (¡puaj!)
4. En el caso de
tener 2.000.000 de golosinas ¿qué te gustaría hacer con ellas?
Ahora rápido me imagino alguna construcción en Palitos de la selva .Más que con la golosina
en sí creo que haría algo con los envoltorios. No sé, me gustaría hacer
muchas cosas. Siempre me acuerdo de un artista de Bahía Blanca, creo, que hizo
un retrato de "de la Rua" con caramelos sugus, increible !
5. Si fueras una
golosina cómo serías (forma- color- sabor- ingredientes- aroma)
Me veo como un bombón relleno de algo, pequeño y redondito. Me gustaría ser un caramelo ácido pero se que no llegaría a eso y debería conformarme con ser un bocadito de
chocolate que solo algunas personas de gusto extraño elegirían.
6. Súper héroes
y Villanos. Cuáles serían los personajes de golosinas del bien y cuáles los del
mal? ¿Podrías formar equipos de lucha con ellos? Determinar tipo de conflicto,
causas y consecuencias de la disputa así como sus formas de lucha y
herramientas. ¿Quién ganaría? ¿Por qué?
No puedo
identificar los buenos y los malos, pero si dividirlos en pandillas.Por un lado los
chupetines y otros chupables, contra caramelos masticables y gomitas.
Un osito de
goma le pega una piña a un chupetín, cae al piso y se rompe la cabeza, todos
saben que los chupetines no tienen equilibrio. Un chicle deja salir todo su
relleno de juguito haciendo un charco donde los demás seresbalan y caen pero hay un
malvavisco que absorbe todo y se lo escupe a a a me perdí. Contra quién lucharía un malvavisco? son tan esponjosos y nobles... ¡Ya sé! un lengüetaso,
pero de manzana ácida, eso suena a un forajido, hasta podría armar equipo con Flinpaff. Podrían unirse y armar un monstruo carameloso, que no es chicle pero
tiene sabor a eso. También veo espadas de pico dulce, tirando chispas de
colores por todos lados.
7. Mejor y peor
recuerdo con golosinas.
Junté los
chicles de abajo de los bancos del colegio e hice una gran bola de chicle, es
un asco por que en un momento se empiezan a a ablandar y sentís toda la saliva,
un asco. A algunos les gustó la idea y me ayudaron a juntar mas, a otros
directamente les daba arcada. Después una vez mientras no me veía nadie
la mordí.
Mis hermanas me habían contado que si te tragabas un chicle te crecía una planta adentro, y
durante un buen tiempo lo creí. Una vez mi madrina me dio una especie de Flyn
paff que nunca supe si era chicle o no. Recuerdo el momento exacto en que lo
tragué, pude imaginar mi vida con una planta dentro, no le conté nada a mi tía pero tomé mucha, mucha agua.
8. ¿Qué cambios
te gustaría hacer en los kioscos?
La música. Se me
ocurre que los kioscos podrían ser por temáticas. "El jevi" es un buen ejemplo.
9. ¿Quién te
gustaría que sea el próximo entrevistado?
Hoy en Estilo Naná, primer y único blog de crítica de golosinas, nos visita la multifacética y talentosa Tuti Curani quien se atreve a responder el cuestionario Naná, que lo disfruten! Tuti Curani (Buenos Aires, Argentina, 1990) es diseñadora de indumentaria egresada de la UBA. Tiene publicados los libros de poesía La promesa del verano intacta (Desde un tacho Ediciones, 2015), El Futuro ya no es lo que quería (Fadel&Fadel, 2015) y la plaqueta Leer de espaldas (Ludwig Ediciones, 2014). Algunos de sus textos y fotos aparecen en fanzines y revistas online de Argentina, España y México. Cofundó y organizó durante casi tres años el ciclo de música y poesía Club del Quiebre, junto a Enzo Campos Córdoba y Deni Rodriguez Ballejo. Tiene dos sellos editoriales de fanzines: Pánico Universo y Bbcráneo Ediciones. Dibuja y borda bajo el nombre de HIGH REO. Este año empezó a incursionar en la radio, con una columna mensual en La República (EQradio), llamada AH RE. En septiembre cumple 27 y se pregunta si morirá. ¿Qué relación tenés con las golosinas?
Tengo una relación medio nostálgica con las golosinas porque las vinculo con la infancia. Ahora “de grande” me tiene que dar un antojo muy específico para comprarme alguna. También creo que linkeo a personas con golosinas, por ejemplo para mí las DRF son re un chico con el que salía. Me parece que te dice un montón de la persona la golosina con la que los asociás.
Indumentaria y golosinas. Si pudieras hacer un traje con golosinas, cómo sería? Cuáles utilizarías? Hay una película de Sandra Bullock en la que después de chocar un auto y hacer un papelón la mandan a un centro de rehabilitación. Ahí le enseña a su roomate suicida cómo enlazar papelitos de caramelo y hacer tiras. Me imagino algo así, un vestido con un entramado de papeles de caramelo sugus.
¿Cuáles te parecen que son las 5 golosinas más representativas de tu generación? Justificar con una sola palabra.
Lila Pause, 90’s
Tortuguita Gody, individualista.
Mielcitas, sobredosis.
Rueditas de billiken, ácidas.
Chupetines Baby Doll, compartibles.
¿Cuál te parece que es el rol de las golosinas hoy en día?
Es un rol bastante social. Las golosinas pueden generar comunidad, es algo que podés regalar fácilmente y quedar bien y compartir. Como algo individual, te puede conectar con lo infantil, o lo podés usar como auto-premiación por algo: terminar una entrega a tiempo, hacerte un recreo de estudio o trabajo, etc. Lo pienso también como un terreno de experimentación accesible, como cuando alguien trae alguna golosina rara de otro país o sale algún producto nuevo y te juntas con amigos a probarlo.
Mejor y peor recuerdo con golosinas. El mejor recuerdo que tengo es de cuando era chica y me quedaba a dormir a lo de mis abuelos. Siempre después de cenar super temprano, mi abuela me acompañaba a mirar Cuentos de la cripta y ¿Le temes a la oscuridad? y comíamos Kinder Bueno o Tivis. Verlo sola me daba miedo. Además, mi abuelo, a pesar de ser diabético insulino dependiente, tenía un montón de chocolates y alfajores en la alacena y a mi me parecía divertida y tremenda esa complicidad. La peor fue una vuelta que mi papá estaba internado porque había tenido un ACV y nos trajeron un postre que era como la idea más industrial de una cheescake que te puedas imaginar. Lo cuento como golosina porque era tan sintética que no categorizaría como postre. Como él tenía prohibido el azúcar, comí este coso enteramente yo y la pasé re mal.
Gracias Tuti :) Redes Tumblr: http://elcuartodelpasillo.tumblr.com/ Instagram: /https://www.instagram.com/highreo/ Cargo: http://cargocollective.com/tuticurani
Llegan novedades desde la tierra del sol naciente. En este caso, de la mano del fantástico Santiago Idelson quien nos comparte su veredicto acerca de dos golosinas que yo todavía no probé. Gracias Santiago :)
1) Snickers MAX CACAO
El Snickers es una de mis golosinas favoritas. Me dió mucha curiosidad al ver su versión de cacao al máximo. El envoltorio color claro es atípico. En el texto en japones se lee KAKAO escrito en katakana, el resto ni idea.
En el interior me soprendió positivamente la capa rocosa de maní. Muy abundante, y muy parecida a las ilustraciones de la composición del suelo terrestre. El sabor de cacao muy alto. Los bordes de chocolate son gruesos y se derrite haciendo efecto fondue. Veredicto: 9/10
2)Milky de banana
Compré el Milky banana por 2 razones:
1) El envase me sugería una versión japonesa de la bananita Dolca y quería comparar. 2) Está Peko, la chica de colitas, que es un gran personaje.
El sabor está en dos idiomas: Chocolate en ingles/español y banana en japonés (hiragana). Por alguna razón no tradujeron banana. No querían que los turistas lo sepan.
Inesperado: son muchos bloques chicos, formato Lindt. Lo considero un tamaño mas para el café que para comer por la vida. Abrir tantos envoltorios da la falsa sensación de exceso y no es así.
Sabor banana muy logrado. Relleno mas suave en comparación a la bananita Dolca que es mas porosa. Hubiera querido que sea un único bloque grande para sentir mejor el sabor. Veredicto: ojalá saquen el maxibloque en el futuro.
NdN (Nota de Naná): Me quedé con un poco de curiosidad acerca de Peko- Chan, descubrí que es la mascota de Fujiya, una cadena de pastelerías/golosinerias japonesa fundada en 1910.Este adorable personaje, super popular en Japón, tiene 6 años, mide un metro de estatura y tiene por hobbie jugar beisbol. Peko - Chan cuenta con una enorme cantidad de fans y ávidos coleccionistas que han llegado a pagar hasta $500 US por tenerla en versión de muñeca de porcelana.
Hoy en Estilo Naná tenemos el agrado de tener como invitada especial a la magnífica Malén Denis quien no solo se atreve a responder el cuestionario Naná sino que lo hace de manera impecable y exquisita. Gracias Malén! :)
Malén Denis(Buenos Aires, Argentina,
1989) Magíster en Escritura Creativa por la Universidad de Tres de Febrero,
también estudia Filosofía en la Universidad de Buenos Aires. Publicó los libros
de poesía Con una remera de Sonic Youth (2009, Nulú Bonsai), Buscar drogas en
Wikipedia (2014, Nulú Bonsai); y las plaquetas Ciencias naturales (2014, La
fuerza suave), Las copias se hacen en el acto (2015, Siberia) y La culpa de
esta lluvia (2015, La fuerza suave). Sus textos fueron publicados en México,
Estados Unidos, España, Perú y Colombia, entre otros. Traduce poesía.
Actualmente trabaja en su primera novela "Litio".
¿Qué relación tenés con las golosinas?
Ambigua, como con todo. Tengo épocas en las que no piso un kiosko, épocas
en las que no puedo evitar caer en la tentación de probar todo lo que
encuentro. Podría decirse que tengo una relación heraclítea con las
golosinas donde la identidad de la misma se da por la tensión de dos
estados opuestos: necesidad absoluta y desprecio total.
Si fueras una golosina, ¿cuál serías?,
¿por qué? (Vale inventar). Sería algo que tenga varias versiones, que esté
vinculado a algo serio pero que tenga un espíritu lúdico, una golosina
poco estática. Sería pochoclo, por ejemplo, porque puede ser dulce o
salado, que son opuestos pero que son vitales para conformar su identidad,
su sereidad, es decir el "ser pochoclo". También porque se
asocia al cine, y porque tiene algo aéreo, hace pop, salta y se escapa.
Creo que también podría ser de esas golosinas con efectos inesperados,
como los chupetines Crazy Dips que, además, estaban compuestos de dos
partes. Me gusta la idea de que esa golosina estalle en la boca, que sea
dulce y explosiva, una experiencia que excede a su fin, que sería el de
ser dulce y deleitar. Como dije, lo que sea que sea tendría que ser algo
dual, algo que complete su identidad en sus dos versiones. En Estados Unidos
era adicta a los pretzels bañados en chocolate, era esa cosa de saber que
venía lo salado pero que siempre te sorprendía, una cosa que no puede ser
sin la otra.
Si tuvieras la posibilidad de compartir
dulces con personajes del presente, del pasado o del futuro ¿a quiénes
elegirías?, ¿qué les compartirías? ¿dónde?
Me interesaría saber qué pensaría Platón del chocolate. Según mi propia
teoría malenística del orden del universo, el mismo ocupa el lugar del
único trascendente. Me pregunto si de conocer el chocolate Platón podría
afirmar que hay ideas de otras cosas. Porque él decía que había ideas,
formas arquetípicas y perfectas de todo lo bueno y digno. Pero si todo lo
bueno y digno está concentrado en una única cosa como es el chocolate? ¿Qué
diría? Quizás el mundo sería hoy menos dualista y más chocolatocentrista,
no sé, al menos más corpóreo y exuberante, eso seguro. Viajaría yo hasta
la Antigüa Grecia con todo tipo de variedad de Chocolate: amargo, con
leche, con almendras, con pasas, todo lo que haya disponible.
¿Manejás algún tipo de información sobre
dulces de la antigüedad clásica?
Sé que había algo que se llamaba Kykeon, o ciceón, que era una bebida que
se usaba en los ritos de iniciación. Toma su nombre de un verbo que
significa mezclar, porque justamente se obtenía de la mezcla y agitación
de sus elementos (vino, cebada, hierbas). Es el único recuerdo que tengo
en términos de alimentación griega.
Top 5 de golosinas favoritas: justificar
con una palabra o persona- - Dos corazones: poema- Moras
mogul: textura- Swedish
Fish: cardumen- Vauquita: austeridad- Turrón
Arcor: infancia
Apéndice: amo el chocolate con todo mi ser pero cuando pienso en golosinas no
puedo ponerlo en la lista (el Dos Corazones no ingresa exactamente en categoría
"chocolate", podría desarrollar el tema). Considero que el Chocolate
pertenece a un universo trascendente respecto del resto de las golosinas, algo
así como el semidios de los dulces. En algún punto está más cerca de la comida
propiamente dicha, pero incluso las supera. No me quiero poner idealista, pero
hay algo asociado a la perfección en torno al chocolate, por lo cual no me
pronunciaré para no injuriar, incluir chocolate en la lista es despojarlo de su
ser divino.
¿Qué golosinas y otros elementos incluirías
en la piñata de una gran fiesta?
Aprovecharía la piñata para centrarme en el diseño de la golosina, que
tengan muchos colores, muchas formas. Haría una piñata globo transparente
colmada de gomitas de diferentes tipos y más que nada traslúcidas para que
hagan un impactante efecto visual. Algo bien pop. Si me querés llevar al
extremo, sueño con llenar una pileta de gelatina en la misma fiesta, gomitas
y gelatina son parientes cercanos.
NdN (Nota de Naná): esto me enloquece.
¿Cuál es el mejor y el peor recuerdo que tenés
asociado a las golosinas?
Malo: Siempre me hicieron bullying porque me gustan los caramelos Media
Hora, así que me acostumbré a disimular mi inclinación a elegirlos. Me
cuesta mucho elegirlos por motus propio porque algo en mí se siente aún
bajo un juicio estético y moral.
Bueno: Recuerdo con particular alegría los locales de los shoppings que
vendían caramelos por peso, tenían muchos caramelos en dispénsers de
plástico transparente. Recuerdo el placer de llenarme con esas gomitas en
forma de colmillos y después no querer comer la comida. Mis padres,
demasiado progres como para darme caramelos, no me dejaban comer muchos.
Así que la experiencia de la golosina era algo bastante excepcional.
Además, siempre alineados a la izquierda, tenían cierto resquemor por todo
lo que fuera shopping mall, disneylandia, colores. Así que siempre que
como esos dientitos pienso en ese momento MÁGICO y de libertad de tener mi
bolsa de caramelos, mi tesoro, algo que pasó realmente muy pocas veces.
Definición personal de golosina. Experiencia estética individual y atemporal. Momento único de deleite
personal. Suspensión del tiempo lineal.
¿Cuál es el mejor momento para disfrutar
de una golosina?
De madrugada, como casi todo lo que me gusta.
Desde los cuarteles centrales de
este imperio de la dulzura, le propusimos a Gori (actual Fantasmagoria, ex- Fun
people) hacerle una entrevista para debatir sobre golosinas y amablemente dijo
que sí! acá nos cuenta especialmente historias de su relación
con los alfajores, los caramelos, los chicles y los chocolates, desde su niñez
hasta su llegada la actualidad. Aunque se define a sí mismo como una persona
más de lo salado (confeso fanático de las papitas Lays), logramos llegar hasta
el meollo de la cuestión (siempre quise usar esta frase) y nos contó
curiosidades dulceras íntimas y también de algunos de sus colegas.
Gori, y los alfajores
- ¿Cual es tu relación con las golosinas?
No soy tan dulcero. Pero Alfajores puede ser que consuma, me gustan todos. El
otro día en Córdoba me comí un TATÍN, llego a la casa de un productor de allá
que tiene un kiosco al lado. Yo le pedí si me compraba un alfajor y me dice
“solamente tienen Tatín” y bueno, dale. Lo más divertido que te puedo decir
respecto a las golosinas es que cuando era pendejo no me acuerdo si mi vieja o
mi abuela me regalaron un paquete de caramelos media hora y yo me puse a
llorar. ¡Horribles! Media hora de sufrimiento eran. No sé de qué son pero a mí
no me gustaban.
- ¿Actualmente consumís?
Cuando fuimos al Cosquín a tocar con la banda de Juanse andaba con una bolsa de
gomitas comiendo así, tuc-tuc-tuc todo el tiempo, de esas envueltas en azúcar,
y por ahí le preguntaba a la esposa si tenía alguna golosina y ella le decía
“tomá, tenés un mantecol” y él se lo devoraba. A mi no me pasa tanto eso.
- ¿Ni siquiera en una fiesta familiar, de fin de año?
Chocolates me gustan más, chocolate blanco puedo llegar a comer. Cuando iba a
la primaria tenía un “secuaz” que tocaba la batería, yo tocaba la guitarra, y
el hermano tenía una banda de Heavy metal que ensayaban encima del almacén de
los viejos; en ese almacén tenían unos chocolatitos chicos y finitos que yo le
preguntaba “eh, ¿esto cuanto sale?” “salen 10 centavos” me decía el chabon. Ese
día me compré tres. Al día siguiente volvimos y le pedí cinco y me re envicié.
¡Y creo que un día me bajé la caja entera!. Después otra vuelta le pedí la mamá
de mi amigo, que era la que atendía el local, si me daba cuatro, y yo onda
“bueno, 40 centavos” y la mamá me mira y me dice: no pero son cuatro pesos.
¿Cuanto sale cada uno? un peso. ¡El problema que se armó!
- ¿Chicles, chupetines algo de eso te gusta?
Hace 20 días me sacaron los brackets, así que chicles no podía comer. Me gustan
los Halls. Si tenés una Mentho-lyptus strong en la boca y te tomás un trago de
birra helada, te agarra ese dolor en la sien que te da cuanto comés helado re
frío, eso está buenísimo. También a veces me mandaba un mentho-lyptus, lo
masticaba, y cuando comía chicle, me lo mandaba al mismo tiempo, y jugaba a
tener uno de cada lado para que no se me junten. ¡Cuando se juntan es un
quilombo porque se arma como un granizado!
- ¿Qué alfajores te gustan en particular?
Me gustan todos, en especial los duros y los blancos. ¡Hasta el Guaymallén de
fruta me gusta!
- ¿Cuando estás haciendo música, comés golosinas?
Podría llegar a ser, pasa que cuando hago música me concentro mucho, me
focalizo en eso.
- ¿Cuando estabas en Fun People consumías más?
El enano (por Nekro), consumía golosinas todo el tiempo. Cuando iba al colegio
me gustaba mucho un chicle chato y alargado que se llamaba “Jirafa”. Te diría
que cuando estaba en Fun people más que cosas dulces consumía cosas ácidas.
- ¿Qué sentís por el chocolate amargo?
A veces Chocolate Aguila, me gusta más el blanco. Si hace frío en la mesa de
luz a veces tengo uno blanco o negro. Depende también si estoy en pareja, o
soltero.
- ¿Si estás en pareja comés más?
Si a la mina le gusta sí, de una, como para estar mirando una serie en Netflix.
Con motivo del Año Nuevo Chino, año del gallo de fuego, año número 4715, comparto algo q descubrí investigando un poco sobre las golosinas de esta fascinante cultura.
Se trata de las “全盒”, Chinese Candy box o cajas de dulces chinos. También llamadas Box of Harmony (caja de armonia), estas cajas, generalmente de forma redonda y de laca roja (color q se asocia a la buena suerte o fortuna), se dividen en 6 u 8 (números de la suerte, prosperidad y riqueza) compartimentos y alojan diferentes tipos de dulces o semillas, entre otras cosas ricas.
En vísperas del año nuevo las familias se las ofrecen a sus visitas como para decirles q está todo bien: no peleas, no rencores y los invitan a tomar algunos dulces. De la elección de cada uno de ellos dependerá su bendición para todo el año. Interesante, ¿no?
Las mismas pueden contener entre muchas otras cosas lo siguiente:
jengibre azucarado (longevidad), castañas de agua (unidad), monedas de chocolate
(buena fortuna), quinotos (prosperidad), melón disecado (crecimiento y salud),
pistachos (felicidad) o caramelos (dulzura
en la vida).
¿Ustedes qué elegirían?
Gracias por acompañarme y por tantos mensajes hermosos, contestaré uno por uno.
En el día de hoy vamos a hablar de golosinas
retro, más específicamente de los años 70 y 80. Dado que nací en la década del 80, tuve que realizar un trabajo de
investigación sobre este periodo. En primer lugar me interesa saber qué
golosinas siguen vigentes aún en los kioscos argentinos y cuáles no. A las
primeras las llamaré “sobrevivientes”
y a las segundas “extintas”.
He notado que la mayoría de los caramelos sueltos
característicos de estas décadas todavía se siguen comercializando, algunos ejemplos
de golosinas sobrevivientes son los caramelos Media hora,
Miel, Ácidos Suchard (recientemente adquiridos por la marca Sugus), Viena, La vaca leche, Palitos de la selva,
entre otros, mientras que los que venían en paquetito (Stani, Sugus, ¿los recuerdan?),los Chiclets de cajita de cartón, los chupetines Lheritier con formas de pato o conejo ó con otros usos lúdicos como el Bola Loca, ya no existen más. Otra característica que me llama la atención y
me aflige es que a mi parecer la variedad de gustos en la actualidad es mucho
menor que en la de aquellos tiempos. ¿Por qué digo esto? Los chicles sueltos
como Bazooka o Bubbaloo ya no vienen en sus mejores variedades como banana, uva,
mora, etc, hoy en día se reducen a los típicos sabores como tutti fruti o menta. Tampoco encontramos chocolatines de buena calidad y bonitos como los
Gody o Misky (ref: papel plateado). Dentro del grupo de golosinas extintas
también podemos ubicar todo un grupo de pastillitas que venía en latita desde
las coleccionables de la marca Billiken
hasta las simples cajitas de cartón del mani con chocolate o de los preciosos corazoncitos
Dorin´s.
A esto podemos sumar la ausencia absoluta de personajes de marcas de golosinas
representativos de la sociedad. Me duele saber que nada de lo q comemos tendrá
una parte que conservemos como recuerdo en un cajón, q no habrá latas de
galletitas, ni de pastillas, ni nada q no sea desechable. ¿Será que de esta
época no querremos conservar ningún tipo de souvenir? O será q la ausencia de
referentes y falta de fe en la humanidad hizo que no tengamos personajes de
golosinas a los que queramos recordar toda la vida como el inocente niño Jorgito, la incansable aguatera Cabsha, la enigmática mujer del paraguas de Terrabusi ó el
buen gaucho de alfajores Guaymallén.
Sé q a raíz de este informe
quizás sea señalada como demasiado nostálgica o melancólica. En fin, hasta que
no aparezca algo tan bueno como lo viejo, me rehuso a soltar el pasado. ¿Q es
esa moda de soltar todo? ¿Por q soltar? Yo no quiero.
Comparto un cuadro comparativo con las golosinas que sobrevivieron a lo largo
de varias décadas, incluso algunas desde la década del 50 como los Palitos de la selva, Tita, Rhodesia, Topolín, chocolatin Jack y algunos alfajores.
Hasta aquí llegué hoy es domingo y necesito descansar, pero continuaré ahondado
en el tema para darles la más precisa información a todos los dulceros
seguidores de este blog a quienes amo y respeto.
Cariños,
Naná *Nota: Las ilustraciones estuvieron a cargo de Florencia Huerga. Pueden ver otros de sus bonitos trabajos en: http://florhuerga.tumblr.com/ https://www.facebook.com/florhuergailustracion/
La estupenda en todo Candela Benetti comparte su análisis sobre una de mis golosinas favoritas FraNui,las frambuesas congeladas bañadas en chocolate (una capa blanco y otra con leche) que a mi criterio son la golosina del verano.
Los FraNui son un gusto de adultos. El chocolate con leche que recubre las frambuesas es como un Kinder no pastoso, perfeccionado, y cuando comenzás a soñar, irte lejos con el manto dulce: sfjlsdgjegr. Una fruta que aprendés a esperar y buscar con los bocados.
Las frambuesas son de calidad, son de Bariloche. Mi hermana dice que son las golosinas que comen los bambis. Golosina sofisticada y cara (sale $75 el potecito), como todos los productos de Rapa Nui (en realidad conozco los FraNui y el riquísimo helado, lo demás solo miré).
Están buenos para regalar a unos suegros.